miércoles, 5 de noviembre de 2008

Yes we can!!!!! (Si podemos)

Yes we can!!!!! (Si podemos)
Este no es un análisis político.
Esta es una reflexión sobre una cobertura histórica, una lección de vida.
El lunes al medio día recibí la invitación para asistir al último mitin del senador Barak Obama en Virginia.
Estaba emocionada por la oportunidad de estar cerca del que decían podía ser el próximo presidente.
La periodista, estaba triste "A la prensa no le interesa que escribas nada porque tienen a las agencias para mandarlo", me dijeron.
Pude haberme quedado.
Seguí la fuerza de mi corazón.
Sabía que iba a escribir, aunque no fuera de forma masiva, para mis amigos.
Nos tomó más de tres horas y media llegar.
Más de 20 mil personas estaban en un campo de feria en Mannassas.
Logre colarme en la tarima, junto a decenas de periodistas del mundo.
Y allí esperamos por más de tres horas. Obama llego pasadas las diez de la noche y la gente se volvió loca.
Pero lo que me llamo la atención fue la alegría de Obama, su capacidad de hablar y conectar a toda la audiencia.
Yes we can!!!!! (Si podemos) gritaban todos cada vez que el se detenía contando sus historias e involucraba a todos.
El lugar se lleno de vitalidad, de emoción...pero sobre todo de sueños.
Muchos compartieron el temor que les provocaba pensar que "cualquier cosa podía pasar en las elecciones".
Las emociones encontradas de todos los votantes se repetían ayer en los centros de votación a los que fui.
Acompañe a los guatemaltecos que a pesar de tener papeles están preocupados por todos aquellos que no los tienen.
Me compartieron como alcanzaron "su propio sueño americano" .
Y los sueños de más oportunidades me contagiaron.
Los sueños de que un hijo de migrante africano llegará a Casa Blanca se apoderaron de todos los rincones.
Y conforme las horas iban pasando las expectativas también hacían más emocionante el momento.
Espere los resultados en el Club de Prensa a pocas cuadras de la Casa Blanca.
A las 11:15 junto a otros compañeros caminamos por Washington rumbo a la estación del tren.
Cuando un grito nos dio la noticia: "Obama win " "Obama win" gritaban.
Muchas personas gritaban y se abrazaban.
Entonces la alegría se apodero de todas las personas.
Otros lloraban de emoción, la misma emoción que sentí en el gran campo de Mannassas cuando todos gritaban "Yes we can".
La elección de un afroamericano que viene de una clase media, que fue criado por sus abuelos y que se atrevió a soñar con alanzar lo que para muchos era "imposible".
Un presidente negro, sin familia con vínculos políticos tradicionales y grupos de poder que por décadas han gobernado este país.
"Es que gano uno de ellos" , decían los radicales que no se sentían parte del triunfo.
"Gano uno de los nuestros" , compartían blancos, afroamericanos, latinos que querían un cambio, más allá del color de la piel de Obama.
"Algún día podía ser presidente un hijo de migrantes de cualquier país de América Latina", comentaban.
La emoción del cambio tiene a todos contentos hoy en todos los ambientes en Washington.
Se habla de oportunidades, sueños y nuevos retos.
Es más, yo la soñadora e idealista..siempre sueño con una Guatemala distinta. Con más oportunidades, menos violencia.
Con una administración al frente del Gobierno DISTINTA, que cambie la raíz de los problemas.
Si, con un presidente para las mayorías de Guatemala. Con un presidente o presidenta indígena.
Pero qué pasará mañana, sabemos que no será fácil. Ni en EEUU, ni en Guatemala.
Por eso empece diciendo que este no era un análisis político, ni partidista.
Si todo hubiera sido fácil, no hubiera habido competencia, una campaña cargada de debates y señalamientos.
El racismo no se va a terminar con un presidente afroamericano, con otro color de piel.
Ni en Guatemala con un presidente indígena.
Pero que bien nos caería hacer las cosas de otra forma, sin ser tan racistas, más respetuosos de otras culturas.
Pero los sueños seguirán moviendo al mundo, porque Obama demostró que cuando alguien se lo propone puede poner al mundo a decir: "Yes we can" (Si podemos).
Obama nos dio una lección del valor de los sueños y las cosas que se pueden alcanzar por ellos.
"Yes we can dream about a new future".
Si podemos soñar con un futuro nuevo.
Luisa Fernanda Rodríguez Quiroa
Silver Spring, Maryland
Gracias a Julio Marenco, periodista salvadoreño de la Prensa Gráfica que me hizo favor de darme jalón y contagiarme de su energía periodística.
Gracias a mi migrante favorito...mi papá. Por haberse atrevido a tomar un barco hacía América, por no haberse quedado en Venezuela, por haberse enamorado de "su gorda" (mi Carmela) que junto a él cumplió su sueño de tener un hogar en Guatemala.
Y para todos aquellos que comparten mi sentir por una Guatemala distinta para todos, no sólo para unos cuantos como ha sido siempre.
Gracias a todos los que me apoyaron para cumplir mis sueños, esta es una invitación a seguir soñando y a creernos que "Yes we can" si trabajamos con todas nuestras fuerzas.

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