Cuando la libreta se nos queda llena de preguntas sin respuesta.
Cuando no recibimos ese email que tanto bien nos hubiera hecho.
Cuando esa llamada no llega, porque "ya no hay nada qué decir".
Cuando tenemos tantas ganas de escribir "pero no para mandarlo".
Cuando quisiéramos volver el tiempo atrás y borrar algunos episodios y otros gozarlos más.
Cuando nos pasa esto, pareciera que no queremos nada, pero lo necesitamos todo.
Pareciera que estamos bien, pero "por nada del mundo vamos a demostrar lo contrario".
Cuando nos pasa todo esto lo único que tenemos es la certeza de que "los verdaderos amigos" están allí para hablar sobre:
Que esa libreta en realidad tiene pocas preguntas y todas tienen respuesta.
Que recibimos miles de emails, más importantes que aquellos que nunca llegan.
Que podemos llamar si no nos llaman y podemos hablarlo todo, para estar más tranquilos y dejar de imaginar lo "que no nos dijeron".
Que podemos escribir y compartirlo.
Que no podemos volver el tiempo atrás pero que tendremos más de una oportunidad de "volver a vivir".
Y sobre cualquier cosa, que vivimos, amamos y compartimos aunque ahora creamos que duele mucho.
Peor sería no esperar, no escribir, no recordar, no haber sentido el corazón latir y no saber lo que es vivir.
Luisa Fernanda Rodríguez Quiroa
Guatemala 22 de agosto del 2007
Para mis amigos del alma" porque siempre saben cómo estar".Porque nunca estará de más una buena cena y una buena botella de ron Zacapa para compartir.
Por la Antigua y todo lo que me hace soñar.
Por los que a pesar de "no saber estar", estuvieron en algún momento.
Por la Antigua y todo lo que me hace soñar.
Por los que a pesar de "no saber estar", estuvieron en algún momento.