Los accidentes pasan de prisa. El día menos pensado, a la hora menos indicada, ocurren y ya. Pero después de que pasa el susto. Se quedan todas esas preguntas, que no pasan. No pasan tan deprisa, como los accidentes. ¿Por accidente o con el accidente? Se quedan, te acompañan, aunque uno crea que puede volver hacer el mismo. Los accidentes te dejan con más preguntas que respuestas. ¿Qué hubiera pasado si yo hubiera muerto en ese tren? ¿Si yo hubiera ido sentada allí, precisamente donde dicen que murieron 9 personas? Tengo la manía de salir corriendo y meterme siempre en el último vagón. ¿Por qué no iba yo allí? ¿Por qué no me paso a mí, si yo siempre tomo la misma ruta? Las preguntas van y se apoderan de lo que somos o lo que creemos que somos. Aún estaba con las pilas cargadas de Guatemala. Con esa nostalgia por esa "eterna primavera" que es tan mía. Y esta nueva emoción por estos atardeceres que se alargan hasta casi las nueve de la noche, en un lugar que aún me parece extraño. Todavía estaba preguntándome ¿Estoy en el lugar que debo de estar? ¿Haciendo lo que estoy haciendo? ¿Sintiendo lo que estoy sintiendo? Cuando a estas preguntas se vinieron, por accidente otras preguntas. Otros sentimientos que yo no estaba buscando. Llegaron una tarde, ¿por accidente o con el accidente?. Aún no tengo todas las respuestas. No puedo parar. La vida sigue y yo con ella. Bajo el brazo llevo mi lista de preguntas y el corazón muerto de miedo, sin ganas de subirse al tren. Mi corazón preguntando de cosas y yo allí sin poderle contestar, ¿por accidente o con el accidente?. No sé, me lo vuelvo a preguntar… Mientras corro para el tren...aunque no quiera me tengo que subir. Luisa Fernanda Rodríguez Washington DC, un día después del accidente del Tren en el que hasta hoy martes 23 de junio 2009, han muerto 9 personas. |